Estos son algunos de los jóvenes de mi barrio. En su mirada hay fe, fe en el futuro, ganas de comerse el mundo… pero también percibo miedo a quedar excluidos. Quien diga que no existe la clase obrera, que mire la cara de adri con serenidad y luego me lo cuente.
Ayer nos juntamos para reirnos un rato y para preparar un maratón de deportes, una rifa y una venta de camisetas para sacar dinero e irnos al campamento de la joc.
















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